Hoy Argentina consiguió un pasaje directo para la final. La última vez que jugó esa instancia tuvo que enfrentar a Alemania. El domingo, 25 años después, las mismas selecciones volverán a verse las caras. Será una revancha, ya que la selección Teutona en aquella final de 1990 se impuso 1-0, arrebatándonos el trofeo de las manos.
Claro que para eso, hoy tuvo que enfrentar a Holanda. La selección de Robben. Este era la principal preocupación de Sabella, delantero que tanto dolor de cabeza le había generado a las ya derrotadas selecciones. Rojo fue el encargado de marcarlo hasta cierto momento; luego el Holandes cambió de banda (¿tal vez ante la imposibilidad de superar al 3 Argentino?) y Zabaleta tuvo que encargarse de él. Por la izquiera de su campo, Robben consiguió mayor movilidad, sin embargo no incomodó a la defensa Argentina, más allá de esa brillante pelota que Mascherano manda al corner.
Garay y Demichelis fueron la dupla central defensiva. Volvieron a repetir esa actuación tan destacada en el partido contra Bélgica: pelota que entró, pelota que despejaron. También se vieron asistido muchas veces por Mascherano. El jefecito, cumplió el rol de "líbero", función táctica muy valorada por Sabella. Gracias a esto, por momentos Pachorra pudo armar una linea de tres en el fondo (Garay-Mascherano-Demichelis), siendo Javier el encargado de realizar el traslado de pelota de defensa a medio-campo.
Esta acumulación en el medio, liberó a los laterales Rojo y Zabaleta. Empero, la ofensiva de la dupla lateral se mantuvo solo por el primer tiempo. El movimiento táctico que realizó Van Gaal en Holanda, anuló pronto los ataques laterales.
En esa defensa ya nombré a Mascherano. Pero veo la necesidad de nombrarlo otra vez en el medio-campo. Por que jugó acá y jugó allá. En todos lados. Junto con Biglia usaron el overol de trabajo: trabaron para recuperar, quitaron y jugaron. Enzo Perez, tácticamente planteado como un 8, por momentos fue el tercer cinco, y por otros un intento de conductor. Esta ampliación de funciones le dió mucha participación, y de seguro se ganó los aplausos de muchos hinchas luego de unas interesantes jugadas individuales. Lavezzi, se ubicó en contrapartida por la izquierda. Alargó la cancha, siendo opción de pase para Rojo, o cubriendo las salidas de Marcos. Personalmente pensé que el Pocho podría ser el reemplazante natural de Di Maria; sin embargo la posición de Angel quedó como un hueco en el sistema Argentino, se echó de menos demasiado los aportes ofensivos de fideo (destacamos la buena voluntad de Enzo Perez para intentarlo).
Arriba dos puntas: Messi y Higuaín. Más allá de un tiro libre que el arquero Holandés no tuvo problema en controlar, el 10 no pudo acoplarse al juego Argentino. Durante periodos de 6,7,8 minutos, ni siquiera era nombrado por los relatores. Higuaín cumplió, pero como se le pide a todo delantero, le faltó el gol.
Las entradas de Aguero, Palacio y Rodriguez, buscaron un mayor acercamiento al arco Holandes (que tan lejano pareció, sobre todo en el segundo tiempo y los últimos minutos). El Kun solo demostró que su físico no está al 100%, y se preocupó más por cuidarse que por jugar, siendo sus momentos estelares no más que una corrida. Rodrigo y Maxi fueron los que pudieron definir el partido, pero los dos quisieron hacerlo con calidad: Palacio en un mano a mano con el arquero no eligió la mejor opción para definir (está bien, aceptemos también que el control de esa pelota era muy difícil) y Rodriguez prefirió darle de aire (mal) a pararla (y darle bien).
Los penales son un punto aparte. Aparece la figura de Romero. Como verán no tuve oportunidad de nombrarlo antes, consecuencia de la efectividad de la defensa Argentina. Se reivindicó luego de aquella tanda fatal contra Uruguay en la Copa América 2011, transformándose sin duda en el héroe de la noche.
La ejecución de los tiros Argentinos fueron correctas. Nada de que "la suerte estuvo de nuestro lado". Como no me canso de repetir, nada es suerte en el fútbol, todo es consecuente. El arquero atajador y los pateadores eficientes los tuvimos nosotros.
Por momentos parecieron selecciones espejos: se cuidaron, tratando de mantener posición, jugando permanentemente con la línea de fondo. Pero sin duda Holanda tomó la iniciativa en el segundo tiempo, quedando la selección Argentina relegada a defenderse. Gracias que Sabella bien sabe de esto.
Para pensar en Alemania, queda corregir esa deficiencia ofensiva. Tratar de que Messi se inserte en el sistema, sin descuidar las nociones defensivas. Por que hoy a Sabella le salió bien: aguantó el partido y llegó a los penales; la tanda de ejecutó fortuitamente. Pero no se puede volver a confiar en los tiros de punto el domingo contra Alemania. Necesitamos a los cuatro fantásticos más fantásticos que nunca ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario