Repitiendo un cruce de la anterior Champions League, Chelsea y PSG se jugaban por un lugar en cuartos de final. ¿Podrían los de Mourinho ratificar su buen nivel en la Premier League? ¿O sería la hora de que el Paris Saint Germain consiguiera logros al nivel de sus jugadores?
La vez anterior, el 2-0 sumado al gol de visitante, sepultaba al PSG y sus aspiraciones europeas. El Chelsea, seguía haciendo ruido de la mano de Mourinho. Ahora, un año después, volvían a encontrarse, y parecía que la historia se repitiría.
El partido de ida, no fue tan parejo como el marcador. El 1-1 solo reflejaba la gran labor de Thibaut Courtois, que exceptuando el gol de Edison Cavani al comienzo de la segunda mitad, detuvo todas las embestidas parisinas. Por el lado del Chelsea, no demostró el gran despliegue que tiene en la Premier League, pero gracias a sus defensas logró abrir el marcador. John Terry centró, Gary Cahill peinó y Branislav Ivanovic quebró el arco de Sirigu, marcando su quinto gol en la temporada.
La superioridad parisina podía comprobarse en las estadisticas, con una posesión 8% mayor, 12 remates más, y casi 100 pases más que el conjunto Blue.
En la vuelta, el escenario del Stamford Bridge parecía a merced del festejo Blue, con credenciales en estas instancias. Hazard, Oscar y Diego Costa encontraban espacios y tocaban, con paciencia. El lado parisino buscaba desarrollar su juego, con una buena salida desde el fondo y un manejor veloz en la trancición de los volantes centrales y Pastore, en una posición liberada, conector con los atacantes.
A los 30' un hecho empezaría a darle color a la hazaña. Zlatan Ibrahimovich sería expulsado, exageradamente, luego de ir al piso con Oscar.
Perder a tu mayor figura, referente y carta de gol podría haber quebrado el planteo. Todo lo contrario parece haber ocurrido, desde un Verrati encendido empezó la gesta. Combinando con Thiago Motta y Pastore, el mediocampo parisino manejó lo que restaba del primer tiempo, y pretendía mantenerlo en la segunda etapa.
El segundo tiempo inició con la embestida del Chelsea, que posicionó su línea defensiva en la mitad de cancha, manejando la pelota y abriendo la cancha, Hazard por izquierda, el ingresado William por derecha. La embestida, que parecía se llevaría puesto el partido, se fue apagando, al igual que la efusividad de Verratti. Sin embargo, ahí comenzó el gran rendimiento de Pastore, que se encargó del juego colectivo, jugando en todas partes, desde estar al lado de Marquinho hasta de clásico enlace habilitando a Cavani, a quien el palo le negó el gol.
La figura de Courtois crecía, mientras los minutos pasaban y la clasificación se concretaba. Las ocasiones del local escaseaban, pero una ocasión apareció, junto con el oportunismo. Varios rebotes le dejaron servida la pelota a Cahill. Volea y a cobrar.
La desesperación llevaría a los pelotazos, a buscar por todos lados, como alguien que se ahoga en el mar. Pero el PSG no. Sigió tocando, con la inclusión de Lavezzi arriba. A cinco minutos del final, la linea defensiva del Chelsea se paraba a solo diez metros de su área.
Los toques llevaron a las atajadas del arquero local, llevaron a los despejes de los defensores, y llevaron a los corners. Fue la pelota parada lo que le dió el empate. David Luiz, ratificando la ley del ex, cabeceó al ángulo y mandó el partido al tiempo extra.
La gesta estaba en camino. No sólo se estiraba el partido, sino que el juego parisino era altamente superior, y con un hombre menos durante una hora.
Para marcar un gol no es necesario ser el que mejor juega, la fortuna hace lo suyo. Thiago Silva, pilar fundamental del equipo visitante, tocó infantilmente la pelota con la mano. Desde los doce pasos, Eden Hazard no perdonó para dejar a 15 minutos la clasificación a cuartos.
Otra vez, la desesperación podía dominarlos. Otra vez, el juego por el piso, la paciencia, y el avance de la pelota desde el fondo le daba buenas chances al PSG. Otra vez, un corner, concretaría la hazaña.
Thiago Motta pateó abierto desde la izquierda, el otro Thiago, Silva, para enmendar su error, clavaría la pelota por encima de Courtois.
Los cuatro minutos restantes, se dilapaban en pases inconexos, en los cruces parisinos, y en las manos de Sirigu. Después de varias ediciones, finalmente el PSG podía quitarse a un gigante de encima. Finalmente millones y millones invertidos en individualidades, parecen conectarse, parecen formar un equipo y una identidad de juego.
LA DATA:
LA DATA:
Partido de Ida: 1-1 Cavani(PSG) - Ivanovic(Chelsea)
Estadio: Stamford Bridge, Londres, Inglaterra
Alineaciones:
Chelsea: Courtois; Ivanovic, Terry, Cahill, Azpilicueta; Matic, Ramires, Oscar, Fábregas, Hazard; Costa.
PSG: Sirigu; Marquinhos, David Luiz, Thiago Silva, Maxwell; Thiago Motta, Matuidi; Verrati; Pastore; Cavani, Ibrahimovic.
Cambios: Oscar por William (min. 46); Matuidi por Lavezzi (min, 81); Verrati por Rabiot (min. 81); Matic por Zouma (min. 84); Ramirez por Drogba (min. 90); Pastore por Van der Wiel (min. 118)
Goles: Cahill 81' (1-0); David Luiz 86' (1-1); Hazard (-p-) 95' (2-1); Thiago Silva 113' (2-2)
Arbitro: Björn Kuipers, holandés.
Alineaciones:
Chelsea: Courtois; Ivanovic, Terry, Cahill, Azpilicueta; Matic, Ramires, Oscar, Fábregas, Hazard; Costa.
PSG: Sirigu; Marquinhos, David Luiz, Thiago Silva, Maxwell; Thiago Motta, Matuidi; Verrati; Pastore; Cavani, Ibrahimovic.
Cambios: Oscar por William (min. 46); Matuidi por Lavezzi (min, 81); Verrati por Rabiot (min. 81); Matic por Zouma (min. 84); Ramirez por Drogba (min. 90); Pastore por Van der Wiel (min. 118)
Goles: Cahill 81' (1-0); David Luiz 86' (1-1); Hazard (-p-) 95' (2-1); Thiago Silva 113' (2-2)
Arbitro: Björn Kuipers, holandés.
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