Nos enfrentamos a Bélgica, el equipo que más se parece a nuestra selección, que tuvo desarrollos de juego similares y que sufrió los mismos desgastes. Sin embargo hay varios puntos de comparación que pueden demostrar diferencias entre ambas, detalles que pueden inclinar la victoria para un lado y enviar a casa al otro.
Ya hemos mencionado en otra nota las coincidencias entre el equipo belga y la selección argentina ("Sufrir Feliz"), desde su conformación táctica hasta el desarrollo de juego en los partidos, por ejemplo como cuando Bélgica se enfrentó a una Argelia replegada (hasta ahora la mejor defensa del torneo según las estadísticas de la FIFA) y preparada a salir de contra, un planteo similar al de Irán contra la Argentina; o como en octavos de final, donde ambos equipos tuvieron que recurrir al tiempo extra para definir su pasaporte a la siguiente fase. También mencionamos como jugadores que empezaron en el banco de suplentes en el encuentro inicial terminaron siendo determinantes en las victorias convirtiéndolos en titulares como el caso de Gago o el de Fellaini. Para agregar, el tema de la altura; y a pesar de que ser alto no siempre significa ser quién gana de cabeza, la diferencia es mínima, solo 3 centímetros entre los 1,84 de Bélgica contra los 1,81 de Argentina.
Pero entre tanta coincidencia, podemos también hablar de detalles que convierte a dos selecciones parecidas en dos completamente distintas. Para empezar, hablar de los arqueros: por un lado tenemos a Courtois (actualmente uno de los mejores arqueros del mundo) que viene de tener una gran temporada en el Atlético de Madrid del Cholo Simeone donde contó con una regularidad que Sergio Romero no tuvo, lo que generó dudas con respecto a su condición de arquero titular para la selección. En cuanto a la línea de cuatro que plantean ambos equipos, también podemos marcar que la defensa belga ha sido más consistente que la argentina y que ha mostrado un nivel más parejo en todos los partidos.
Que la defensa belga parezca más consolidada que la de Argentina, se contrapone con lo que sucede del medio para adelante. A pesar de que los jugadores belgas juegan en grandes equipos de Europa como Mertens en el Napoli o Hazard en el Chelsea, no igualan el peso de los nombres argentinos ni su experiencia. Desde Mascherano jugando su tercer mundial hasta la realidad de Messi, Higuaín, Aguero y Di María(el de mejor temporada 13/14).
Entonces encontramos este cruce como un duelo entre una gran defensa contra una delantera temible que cuenta con el mejor jugador del mundo como estandarte; y de una defensa argentina algo endeble, que partido a partido ha ido consolidándose, contra una delantera belga que resulta intermitente, con un Hazard que no aparece en su totalidad o con un Lukaku que tuvo sus mejores minutos cuando ingresó en el suplementario contra EEUU.
Otro dato que marca el contraste entre ambas selecciones es la edad: el conjunto de Bélgica es el equipo más joven con un promedio de edad de 24 años, mientras que el conjunto argentino es el más grande con casi 29 años. ¿Será la juventud una ventaja? ¿O será la experiencia un aspecto favorable para manejar la tensión?
Mañana se verá si algo de lo mencionado repercute en el juego. Aunque lo más importante pasará por ver quién se anima a hacerse cargo del partido. Ya que algo que caracteriza a ambas selecciones es su intención de juego, con posesión de la pelota que intenta abrir espacios ensanchando la cancha, aprovechando la subida de sus laterales y apoyándose en su delantero; pero también ambos conjuntos son capaces de explotar el contragolpe con precisión y velocidad.
Esperemos que mañana el "estigma de los cuartos" se corte, como pidió el capitán sin cinta de la selección, Javier Mascherano. Y una vez que hayamos clasificado, podremos empezar a pensar en donde mandar a cocer la tercer estrella que vamos a necesitar aquellos que hayamos comprado la nueva camiseta de la selección.
Pero entre tanta coincidencia, podemos también hablar de detalles que convierte a dos selecciones parecidas en dos completamente distintas. Para empezar, hablar de los arqueros: por un lado tenemos a Courtois (actualmente uno de los mejores arqueros del mundo) que viene de tener una gran temporada en el Atlético de Madrid del Cholo Simeone donde contó con una regularidad que Sergio Romero no tuvo, lo que generó dudas con respecto a su condición de arquero titular para la selección. En cuanto a la línea de cuatro que plantean ambos equipos, también podemos marcar que la defensa belga ha sido más consistente que la argentina y que ha mostrado un nivel más parejo en todos los partidos.
Que la defensa belga parezca más consolidada que la de Argentina, se contrapone con lo que sucede del medio para adelante. A pesar de que los jugadores belgas juegan en grandes equipos de Europa como Mertens en el Napoli o Hazard en el Chelsea, no igualan el peso de los nombres argentinos ni su experiencia. Desde Mascherano jugando su tercer mundial hasta la realidad de Messi, Higuaín, Aguero y Di María(el de mejor temporada 13/14).
Entonces encontramos este cruce como un duelo entre una gran defensa contra una delantera temible que cuenta con el mejor jugador del mundo como estandarte; y de una defensa argentina algo endeble, que partido a partido ha ido consolidándose, contra una delantera belga que resulta intermitente, con un Hazard que no aparece en su totalidad o con un Lukaku que tuvo sus mejores minutos cuando ingresó en el suplementario contra EEUU.
Otro dato que marca el contraste entre ambas selecciones es la edad: el conjunto de Bélgica es el equipo más joven con un promedio de edad de 24 años, mientras que el conjunto argentino es el más grande con casi 29 años. ¿Será la juventud una ventaja? ¿O será la experiencia un aspecto favorable para manejar la tensión?
Mañana se verá si algo de lo mencionado repercute en el juego. Aunque lo más importante pasará por ver quién se anima a hacerse cargo del partido. Ya que algo que caracteriza a ambas selecciones es su intención de juego, con posesión de la pelota que intenta abrir espacios ensanchando la cancha, aprovechando la subida de sus laterales y apoyándose en su delantero; pero también ambos conjuntos son capaces de explotar el contragolpe con precisión y velocidad.
Esperemos que mañana el "estigma de los cuartos" se corte, como pidió el capitán sin cinta de la selección, Javier Mascherano. Y una vez que hayamos clasificado, podremos empezar a pensar en donde mandar a cocer la tercer estrella que vamos a necesitar aquellos que hayamos comprado la nueva camiseta de la selección.
Martín Ismael Juara, el suplente con la 14.
...pensando algo, ¿no seré yo un contraste con Mascherano? Él indiscutido, yo suplente indiscutido también. Él usa la catorce y yo igual. Pero si damos vuelta nuestras iniciales: él es JM14 y yo MJ14... piénsenlo. Por suerte yo todavía tengo pelo, y él, siamo fuori.
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